LUGARES
Acueducto de Les Ferreres
También conocido como puente del Diablo
Construido en el siglo I a. C. por Augusto.
Su nombre, Acueducto de les Ferreres, es debido a la forma de herradura de sus arcos.
Formaba parte de uno de los tres acueductos que suministraban agua a la ciudad en época romana
Además de Patrimonio de la Humanidad es Bien de interés cultural y Bien cultural de interés nacional declarado monumento nacional en 1905.
El acueducto es un pequeño tramo que forma parte del que suministraba agua desde el río Francolí, a la altura de las poblaciones de El Rourell y Puigdelfí, a la ciudad de Tarraco (Tarragona) y que tenía unos 25 km. Dicho tramo tiene unos 217 m de largo y 26 m de altura máxima salvando el "Barranc dels Arcs".
Tarraco era la capital de la provincia romana Hispania Citerior Tarraconensis que abarcaba, en su época de máximo esplendor, dos terceras partes de la península ibérica.
Tiene dos niveles con arcos superpuestos, 11 arcos en la parte inferior y 25 arcos en el superior, y está construido con grandes sillares (opus quadratum, bloques de piedra regulares) unidos en seco, formando una doble línea de arcadas más el canal superior (specus), por el que transcurría el agua.
La piedra para la obra fue sacada de una cantera situada en una colina próxima al monumento conocida como cuevas de la Pedrera.
Los arcos tienen una anchura (luz) de 6,30 m., una altura de 5,70 m. y un grosor de 1,86 m. La distancia entre arcos es de 8 m. La cota del acueducto en el lado norte es de 56,8 m. la lado sur de 56,4 m. (El tramo de acueducto tiene 40 centímetros de desnivel desde su parte norte a la parte sur, para facilitar el discurrir del agua hasta la ciudad).
Se cree que se optó a construir este impresionante puente en vez de otra obra más factible y económica simplemente por dar a conocer al patrocinador que la financió y demostrar el poderío de una gran ciudad como Tarraco con una gran obra que fue el Acuducto de Les Ferreres.
Se utilizó hasta bien entrado el siglo XVII. Se restauró en el s. X, bajo el reino del califa Abd al-Rahman III de Còrdova y otra vez en el s. XVIII. Durante el s. XIX i el s. XX se llevaron a término diversos trabajos de conservación para parar su deterioro.
El specus se impermeabilizaba mediante un mortero muy característico que evitaba fugas del agua creado a base de cal y arena. Actualmente se puede transitar.